viernes, 1 de julio de 2011

Dos amigas; un tesoro

Una sonrisa, un gesto. Una mirada cómplice, un guiño de confianza o una palabra de ánimo en el momento oportuno. Y es que con ellas dos a tu lado, todo es posible. Destino, cosmos... Llamadlo como queráis. Yo prefiero pensar que fue Dios quien las puso en mi camino.

Y es que aparecieron cuando más las necesitaba y su amistad pudo con todo lo demás. Y desde entonces, han estado siempre conmigo, a mi lado. Ni siquiera recuerdo como comenzó todo, ni falta que hace. Y sé que no miento si digo que son las dos mejores amigas que nadie podía desear.

Dos chicas, dos compañeras... Pero el tiempo las convirtió en algo mucho más importante, en algo imprescindible. Y ahora que el curso ha terminado, ahora que el verano separa nuestros caminos por unos meses, no puedo evitar recordar tantos buenos momentos juntos. Diez meses dan para mucho.

Gracias por todo. Gracias, y perdón por si alguna vez os he fallado. ¡Os voy a echar de menos! Disfrutad mucho del verano y descansad, porque el año que viene, ¡será digno de contarse!

No hay comentarios:

Publicar un comentario